Las personas manifiestan dolencias o se encuentran perdidos cuando no están realizando lo que han venido a manifestar aquí en la Tierra, esto es, cuando el Yo Superior, el alma, no está expresando lo que había planificado antes de encarnar.
En
términos musicales podemos decir que no está expresando el sonido
propio, con todos los armónicos. ¿Qué son los armónicos? Los armónicos
son los sonidos que se añaden al sonido fundamental de cada nota,
especie de sobretonos que obedecen a leyes físicas y que otorgan la
identidad sonora a cada instrumento. Son como su huella digital, así
reconocemos inmediatamente el sonido de una flauta, de una trompeta, de
una campana, etc.
Así,
no es lo mismo escuchar una melodía tocada en un piano de calidad que
ejecutada con una flauta de caña. Aunque esta última esté perfectamente
construida y afinada, su versión sonará menos atractiva. El timbre
rico en armónicos del piano se impondrá sin dudas.
Cada individuo, así como posee una huella digital, que lo hace único, original, dentro del reino humano, tiene una vibración, un sonido propio,
singular, que él y sólo él es capaz de manifestar. Basta recordar las
películas en que nos muestran cómo, a ciertos lugares puede ingresarse
sólo a través de la huella digital o la voz de la persona autorizada.
En el plano físico la voz es el principal medio de expresión de esta nota propia.
Todas
las personas al pasar por las pubertad cambiamos nuestra voz; es como
una indicación que da el cuerpo físico para que nos demos cuenta de que
es hora de liberarnos de todo condicionamiento adquirido hasta la
fecha para comenzar a ser nosotros mismos.
Hablar
y cantar con una voz rica en armónicos significa y simboliza que
debemos expresarnos no sólo en los planos materiales sino también conscientemente irradiar, hacer sonar ésa, nuestra nota propia, en todos los niveles de nuestro Ser utilizando el instrumento (léase cuerpo)
que disponemos en cada uno de ellos: los cuerpos físico-etérico,
emocional y mental en los mundos más concretos; el cuerpo causal (que
alberga al Yo Superior) en el nivel búdico, el cuerpo de luz en el
nivel espiritual y así por delante...
La Creación
es como una Gran Sinfonía en la que cada integrante de cada reino
participa con su nota propia. En Ella existen ciclos durante los cuales
deben sonar sólo algunos instrumentos, ir de a poco silenciándose
dando paso al solista u otros instrumentos; otras veces es la Orquesta entera la que debe expresarse. A cada uno de nosotros nos es dada una Partitura individual, pero quien sabe y conoce la Gran Obra es el Gran Director. Es por ello que debemos estar preparados para poder percibir cuándo Él nos hace la seña de que es nuestro turno, nuestra oportunidad de colaborar con esta Gran Sinfonía de la Vida.
Y tú, ¿ya afinaste tus instrumentos?
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por participar en esta página.