El estudio del efecto del sonido sobre la materia, esto es, lo que
acontece en la materia cuando se la hace vibrar con el sonido de varias
maneras fue realizado de manera muy amplia por el Dr. Hans Jenny.
Él usó líquidos, pastas y polvos finos exponiéndolos a diferentes tipos de sonidos.
Cuando esas experiencias son ejecutadas surgen determinadas estructuras, patrones geométricos que varían según la sustancia y la frecuencia del sonido, la “nota” del sonido.
El estudio de todo este tema dio origen a una ciencia poco conocida, que Jenny llamó Cymatics.
Así
como la materia adquiere patrones geométricos ordenados y armoniosos al
ser sometida a vibraciones de cierta cualidad, también se desordena y
desequilibra al recibir sonidos desarmoniosos.(“ruido”)
En
la actualidad está dándose a conocer por todo el planeta el trabajo
realizado por el Dr. Emoto quien muestra de manera contundente, cómo el
agua, guarda y retiene las vibraciones a las que es expuesta.
Agua
que está contaminada, esto es, que posee una muy mala vibración puede
transformarse por medio de buenos pensamientos o irradiándola con música
armoniosa, como la de Mozart por ejemplo.
Si pensamos que el ser humano tiene el cuerpo físico compuesto por un 70/80 % de agua, esto cobra mayor relevancia aún.
Por
ello es tan importante que reflexionemos acerca de todo el ruido que
generamos en estos últimos días del año con los petardos, cohetes,
bombas, cañitas voladoras, etc. Y el efecto que esto produce en los
seres vivientes, incluidas las personas (que estamos compuestas de
materia)
Basta ver cómo reaccionan los animales frente a estas explosiones.
Este
tipo de festejos puede gustarte mas debemos recordar que no estamos
solos. La tan mentada globalización política y económica del planeta nos
lo demuestra día a día: estamos todos unidos.
Lo que hace un individuo aislado repercute en el todo. No se puede tocar una flor sin que se estremezca una estrella.
Tú,
que te diviertes con estas explosiones, ¿por qué me obligas a taparme
los oídos, a tener que correr a calmar a mi perro y mi gato y a mi bebé
que tiemblan ante semejante vibración?
Existe además un
mundo invisible para el ojo común (el etérico, donde están los chakras
de los que hablan los orientales) que se conmueve ante el tremendo
desequilibrio que recibe.
La Tierra habla y dice: “Perdónalos, no saben lo que hacen”, como dijo el Maestro hace 2000 años.
Un amigo mío, me
dijo que en realidad es “no saben lo que SE hacen”.
Porque todo vuelve,
lo que sembramos se cosecha.
Y si no, basta observar cómo la naturaleza
nos está devolviendo lo que le hemos hecho: nunca ha habido tantos
terremotos y fenómenos climáticos violentos como en estos tiempos.
Te pido que no lo olvides, ni des vuelta tu rostro:
No se puede tocar una flor sin que se estremezca una estrella.
Gracias por tu tiempo.
Lic. Marcelo Galante

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